Estás creando una empresa nueva
Necesitas definir desde el principio cómo quieres posicionarte y cómo debe presentarse tu negocio.
Construimos una base de marca para que web, contenidos y comunicación puedan crecer sobre un sistema coherente.
En Impulsa Estudio ayudamos a empresas a crear una marca desde cero o evolucionar una identidad que ya no representa correctamente lo que son.
Trabajamos el posicionamiento, la identidad visual, el tono de comunicación y sus aplicaciones para conseguir que tu empresa transmita una imagen coherente en todos los puntos de contacto.
No se trata únicamente de tener un logotipo mejor.
Se trata de construir una marca que ayude a explicar quién eres, qué te diferencia y por qué deberían elegirte.
Una marca es la percepción que construyes cada vez que alguien entra en contacto con tu empresa.
Está en:
Cómo te presentas.
Qué prometes.
Cómo explicas tus servicios.
El tono con el que hablas.
El diseño de tu web.
Tus colores y tipografías.
Tus propuestas comerciales.
Tus contenidos.
Tus anuncios.
La experiencia que generas.
El logotipo forma parte de todo esto, pero no puede resolver por sí solo un problema de posicionamiento o comunicación.
Necesitas definir desde el principio cómo quieres posicionarte y cómo debe presentarse tu negocio.
Construimos una base de marca para que web, contenidos y comunicación puedan crecer sobre un sistema coherente.
El negocio ha crecido, tus servicios han cambiado o te diriges a un tipo de cliente diferente.
Sin embargo, tu imagen sigue comunicando quién eras hace años.
En estos casos trabajamos un rebranding que ayude a acercar la percepción de la marca a la realidad actual de la empresa.
No siempre hace falta cambiarlo todo.
Podemos revisar qué elementos siguen funcionando y actualizar únicamente aquello que necesita evolucionar.
Web, redes sociales, presentaciones, anuncios y documentos comerciales utilizan estilos y mensajes diferentes.
Crear un sistema de marca ayuda a mantener coherencia independientemente del canal o de quién prepare cada pieza.
Hay negocios que ofrecen un gran servicio pero cuya imagen digital no transmite el mismo nivel de profesionalidad.
El branding puede ayudar a reducir esa distancia entre lo que realmente ofrece la empresa y cómo es percibida.
Cuando una empresa empieza, no comenzamos dibujando un logotipo.
Primero necesitamos entender:
A partir de esa base construimos un sistema visual y verbal preparado para utilizarse en diferentes contextos.
El objetivo es que la marca tenga criterio desde el primer día, no simplemente una estética.Una marca no tiene por qué mantenerse igual para siempre.
Las empresas cambian.
También lo hacen sus clientes, servicios, competencia y posicionamiento.
Un proyecto de rebranding parte de una identidad que ya existe.
Antes de cambiarla analizamos:
No buscamos cambiar por cambiar.
El objetivo es evolucionar la marca manteniendo lo que tiene sentido conservar.Definimos qué lugar quieres ocupar en la mente del cliente y qué elementos pueden ayudarte a diferenciarte.
Trabajamos cuestiones como:
Definimos las ideas principales que debería transmitir tu comunicación.
Esto ayuda a mantener consistencia en web, presentaciones, contenidos y campañas.
Establecemos cómo habla la marca.
El objetivo es que la comunicación tenga una personalidad reconocible y adecuada al tipo de cliente.
Construimos o evolucionamos los elementos visuales principales de la marca.
Dependiendo del proyecto puede incluir:
Definimos cómo debe utilizarse la identidad en diferentes soportes para evitar que cada pieza se diseñe desde cero.

El alcance se adapta a cada proyecto, pero un sistema de branding puede incluir:
No todos los proyectos necesitan exactamente los mismos entregables.
Definimos el sistema en función de cómo va a utilizar realmente la empresa su marca.Tu empresa deja de parecer una opción genérica dentro de su sector.
La identidad acompaña a la calidad de tus servicios y ayuda a construir una percepción más profesional.
Web, presentaciones, redes y publicidad dejan de parecer piezas independientes.
Tener reglas claras reduce improvisación y facilita mantener la calidad visual con el tiempo.
Un sistema bien documentado permite que diferentes personas trabajen sobre la identidad sin perder coherencia.
Una marca sólida facilita desarrollar nuevas páginas, campañas, contenidos, servicios o líneas de negocio sin empezar visualmente desde cero.
Conocemos tu empresa, contexto, servicios, clientes y objetivos.
Estudiamos cómo te presentas actualmente, tu competencia y qué oportunidades existen para diferenciarte.
Trabajamos posicionamiento, personalidad, mensajes y dirección visual antes de entrar en detalle.
Construimos la identidad visual y los elementos necesarios para aplicar la marca.
Llevamos el sistema a los puntos de contacto prioritarios del proyecto.
Preparamos las reglas necesarias para que la marca pueda mantenerse correctamente con el tiempo.
Una nueva identidad pierde gran parte de su valor si después se aplica sobre una web que sigue transmitiendo otra cosa.
Por eso conectamos branding y diseño web desde el inicio.
El sistema de marca condiciona:
Cuando trabajamos ambos servicios, podemos llevar la identidad directamente al entorno digital sin reinterpretaciones entre diferentes proveedores.
A veces el problema no está en la marca completa.
Puede que únicamente necesites:
Ordenar la identidad actual.
Actualizar tipografías.
Revisar la paleta de color.
Crear nuevas versiones del logotipo.
Definir un sistema gráfico.
Mejorar su aplicación digital.
Crear una guía de uso.
Revisar los mensajes.
Antes de recomendar un rediseño completo analizamos qué merece la pena conservar.
Una marca funciona mejor cuando se aplica con coherencia en cada punto de contacto.
Por eso podemos integrar el branding con otros servicios de Impulsa Estudio:
Opiniones de clientes de Impulsa Estudio. Los nombres se abrevian por confidencialidad.
“Buscábamos una imagen profesional que reflejara cómo atendemos a nuestros pacientes. El área de diseño de Impulsa supo encontrar el equilibrio entre una estética actual y un mensaje cercano. La web transmite mucho mejor la confianza que queremos generar desde la primera visita.”
“No quería la típica web llena de promesas sobre alimentación. El equipo de diseño trabajó una identidad serena y un contenido que explicaba mi enfoque con naturalidad. Me sentí escuchada en todas las revisiones y el resultado encaja con mi manera de trabajar.”
“Era importante que los proyectos fueran los protagonistas y que la web no compitiera con nuestra arquitectura. Los chicos de la agencia entendieron esa idea desde el primer momento. El resultado es limpio, visual y muy cómodo para enseñar nuestro trabajo a nuevos clientes.”
“Nuestro público necesita percibir solvencia desde el primer contacto. El trabajo de identidad y la nueva web del área de diseño de Impulsa nos ayudaron a explicar mejor nuestra propuesta. Cada elemento se revisó con detalle y nunca sentimos que aplicaran una plantilla genérica.”
“Queríamos transmitir la calma del estudio sin perder claridad al mostrar horarios, clases y modalidades. Desde Impulsa nos propusieron una web sencilla de navegar y una identidad que encaja con el espacio. La experiencia de trabajo fue muy agradable.”
“Desde la agencia entendieron que necesitábamos mostrar bien las colecciones y cuidar la experiencia en móvil. Propusieron una presentación más limpia y trabajaron las fichas pensando en las preguntas reales de los compradores. Fue un proyecto muy colaborativo.”
Si tienes otra duda, escríbenos y te respondemos sin compromiso.
El branding es el proceso de definir y construir cómo se presenta y se percibe una empresa. Incluye aspectos estratégicos como posicionamiento, personalidad y mensajes, además de elementos visuales como logotipo, tipografías, colores y recursos gráficos.
El branding es un concepto más amplio. Incluye estrategia, posicionamiento, personalidad, comunicación y percepción. La identidad visual es la parte gráfica de ese sistema: logotipo, colores, tipografías y demás elementos visuales.
La creación de marca parte de un negocio que todavía no tiene una identidad definida. El rebranding trabaja sobre una marca existente y busca evolucionarla para adaptarla a una nueva realidad, posicionamiento o percepción.
No. El logotipo es uno de los elementos de la identidad visual, pero una marca también necesita posicionamiento, mensajes, personalidad, tono y un sistema coherente de aplicaciones.
Puede tener sentido si tu empresa ha cambiado, tu imagen se ha quedado anticuada, no existe coherencia entre canales o la percepción actual de tu marca no corresponde con el nivel de tu negocio. Antes de plantear un rebranding analizamos si realmente es necesario.
Sí. En un rebranding no es obligatorio eliminar todo lo anterior. Analizamos qué elementos tienen reconocimiento o siguen funcionando y decidimos cuáles merece la pena mantener, evolucionar o sustituir.
Puede formar parte del proyecto. El nivel de documentación depende del alcance y de las necesidades reales de la empresa. La guía puede recoger aspectos como logotipo, color, tipografía, composición, tono y aplicaciones.
Sí. De hecho, trabajar ambos servicios dentro del mismo proyecto facilita que la nueva identidad se traslade directamente a la web de forma coherente.
Sí, dependiendo del alcance del proyecto. Podemos desarrollar aplicaciones digitales y físicas necesarias para que la identidad funcione de manera consistente en los principales puntos de contacto de la empresa.